La Ciencia  comprendida como una accion humana que recoge los frutos de su investigación a través de métodos objetivos no subjetivos, que pueden ser medidos, cuantificados y verificados en un laboratorio o de la naturaleza en general, ofrecen a la vida de una persona de Fe gran riqueza, el asombro que llena el corazón de cualquiera que se pregunta, ¿Como funciona nuestra naturaleza? ¿De que estamos compuestos y el resto de seres vivos? ¿Como inició la vida? ¿De que esta compuesta la vida? y muchas otras más, son parte de la necesidad humana de comprender su entorno, como personas de Fe, no podemos negarnos a esta búsqueda de respuestas y así maravillarnos de la hermosa creación de la que somos parte.

La apertura a la Ciencia Moderna, sus estudios, teorías e investigaciones no deben ser tomadas por una perdida de tiempo,  las áreas de la Salud y Medicina han traído a toda la humanidad oportunidades para vivir mas digna y saludablemente, las preguntas, éticas y morales, hacia el uso, exploración y método dentro de la ciencia también son de interés de toda persona de Fe, la dignidad humana y todo ser vivo deben ser una preocupación para todos. Una actitud de rechazo sin argumento hacia la Ciencia Moderna muestra una actitud perezosa y mediocre, así también el miedo a esa apertura no puede ser motivo suficiente para negarse a la persona misma el uso de su razón, este un regalo mismo de Dios, nada de esto digno de ninguna persona de Fe. Debemos vivir acorde a nuestra propia dignidad.

Sabemos muchos y muchas que Galileo Galilei, quien propuso que la tierra no era el centro del Universo y que se movía alrededor del Sol, fue rechazado por la Iglesia Católica en su tiempo, tratado de hereje y encarcelado en los últimos años de su vida, aun habiéndose arrepentido antes las autoridades de la Inquisición para salvar su vida fue juzgado y sentenciado. Hoy sabemos que el descubrimiento de Galileo es Irrefutable y la alegría de muchos el conocer y comprender mejor nuestra realidad. Fue hasta el 31 de Octubre del 1992, hace mas de 369 años después, que la Iglesia Católica, gesto realizado por el Papa Juan Pablo II,  pide perdón por la condena Injusta de Galileo y acepta que la Tierra gira alrededor del Sol.

No cometamos este antiguo error hoy, y tampoco mantengamos una falta de apertura a la razón y razonabilidad que encontremos en los demás y lo que nos rodea.

Para mas información con respecto a este hecho leer: “Galileo y El Vaticano” Autores: Mario Artigas profesor de Filosofía de la Ciencia  y Mons. Melchor Sánchez de Toca.